Moda

El estilo de la reina Isabel II: colorido y simbólico

Más que un ícono de la moda, la reina Isabel II fue una mujer que, dentro de las propias condiciones que le imponía ser una figura diplomática, se permitió explorar las posibilidades hasta dar con un estilo que funcionó para ella: práctico, simbólico y políticamente correcto. Una vez dio con esta fórmula, se mantuvo fiel a ella hasta sus últimos días.

A la reina Isabel II le gustaba mucho el amarillo
A la reina Isabel II le gustaba mucho el amarillo.

Durante la mayor parte de su reinado, el uso del color fue su gran sello, siendo el amarillo uno de sus favoritos. Con este total look llamativo, se podía distinguir entre grandes grupos de gente en los eventos públicos a los que asistía. Bien sea entre un grupo de presidentes y mandatarios que casi siempre llevan trajes oscuros, entre multitudes en las que estrechaba manos, o saludando desde el balcón del Palacio de Buckingham, la reina Isabel II destacaba por su brillante atuendo monocromático, que con frecuencia incluía un sombrero exactamente del mismo tono.

Fórmula reinante

Su fórmula era a prueba de todo: vestidos de falda recta y mangas largas, coordinado con abrigos del mismo tono o que se movía el mismo rango cromático, y siempre de línea A. En cuanto a accesorios: tacones no muy altos, que le permitieran moverse con facilidad y con mucho aplomo, manteniéndose fiel a la firma Anello & Davide, sin olvidar su omnipresente bolso de asa corta de la marca británica Launer, en cuero patente negro.

Su bolso de patente de Launer nunca faltaba en sus atuendos.
Un bolso de patente de Launer nunca faltaba en los atuendos de Isabel II.

La longeva reina de Inglaterra usaba muy pocos estampados y casi nunca cuadros, excepto el tartán de Balmoral por el significado que tiene para su familia, u otra variación del tejido tradicional de Escocia. Su estilo pragmático no permitía el uso de telas muy livianas, para que la brisa no le diera una sorpresa, o tejidos brillantes porque podrían no fotografiar bien. Como guardiana de todos estos códigos, Angela Kelly fue por muchos años su asistente personal y encargada de vestuario.

Isabel II usaba sombros combinados con el look
El total look de colores llamativos la hacía destacar entre las multitudes.

La reina Isabel II dejaba que su ropa complementara su discurso, al considerar un detalle simbólico que tuviera que ver con el momento por el que estaba atravesando el país, el evento al que asistía o algún guiño significativo para la cultura del país que estuviese visitando.

Reina Isabel II
En su última aparición pública, Isabel II usaba una falda de tartán de Balmoral

Siempre elegante, correcta, casi nunca siguió tendencias, aunque en su juventud sí se permitió jugar con las posibilidades. “Keep calm and carry on”, ese famoso dicho británico, se traducía en el vestuario de la monarca al transmitir una sensación de continuidad y de tener todo bajo control, es decir, lo que se espera de una figura en posición de poder.